Pan de muerto: cuando la cocina se convierte en altar

Pan de muertos

Si algo he entendido los últimos 9 años es que cocinar es una forma de honrar a nuestros muertos. Desde que murió mi madre, mi hermano y yo hicimos una promesa de recordarla haciendo un postre de manzana, que eran sus favoritos. Cuando aprendí sobre la tradición del pan de muerto en México, me recordó a esto que hacíamos y me pareció hermoso como en el Día de los Muertos todo un país se une en rituales y tradiciones para recordarlos.

Según National Geographic, el pan de muertos es un dulce que se consume los días 1 y 2 de noviembre en México. Se preparan para colocar en los altares de los muertos para honrar y recordar a los seres queridos que han dejado este mundo.

Los orígenes de esta tradición, explican en el sitio web del gobierno de México, tienen su origen en las culturas prehispánicas. “Una ofrenda similar a la actual de Día de Muertos era la de la diosa Cihuapipiltin, dedicada a las mujeres que morían del primer parto. Se creía que rondaban por el aire causando enfermedades entre los niños, por ello les hacían regalos en el templo”.

Estas ofrendas consistían en panes de maíz seco y tostado, con diversas figuras como mariposas o rayos (xonicuille) hechos a base de amaranto.

No obstante, el pan de muerto que conocemos hoy en día proviene del mestizaje de dos culturas. La introducción del trigo en América por parte de los españoles, que además tenían un ritual parecido. “En España, antaño existía algo parecido: los panes de ánimas. Se preparaban, bendecían y ofrendaban a los seres queridos fallecidos durante el Día de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos”, señala National Geographic.

Un plato que une la vida espiritual con la terrenal

Sobre su forma y estética, Larousse Cocina relata que se cree que la forma redonda hace alusión al ciclo de la vida y la muerte. Con respecto a las tiras son los huesos de los difuntos y la bolita de arriba sería el cráneo. Aunque hay una teoría que dicen que son las lágrimas derramadas de los amigos y familiares.

Acerca de su sabor y aroma, el Larousse Cocina explica que la mezcla de la naranja y azahar buscan imitar el color y olor de la flor cempasúchil, de la cual se cree erige un puente entre la vida terrenal y espiritual.

Entender la muerte a través de un pan

Así que para entender más esta tradición decidí hacer pan de muertos. En general no es fácil hacer bollería, pero tenía fe que el producto y el proceso final sería satisfactorio. Sobre todo por el significado que tiene este plato y porque quizá sería otra forma de honrar a mis muertos.

La receta que seguí fue una publicada por el Gobierno de México en su sitio web. Hice algunas modificaciones por restricciones alimentarias y porque algunos ingredientes no son tan fáciles de conseguir en Santiago.

Ingredientes que usé:

3 1/2 tazas de harina.
225 gramos de mantequilla.
3 huevos.
1 1/4 tazas de azúcar.
1/2 taza de agua.
4 cucharadas de jugo de naranja. (La receta original usa dos de ralladura).
20 gramos de levadura. (La receta original dice 22, pero los paquetes de levadura vienen de 10 g. No quise abrir un tercero solo por 2 gramos).
7 yemas de huevo.
1/4 de cucharadita de sal.
2 cucharadas té de anís bien cargado.

Los ingredientes fueron en su mayoría fáciles de conseguir en cualquier supermercado, exceptuando quizá el anís que se consigue en sitios específicos. Usualmente, lo compro en La Vega, donde venden frutos secos, tés y ese estilo de productos. Además, el anís es mucho más fácil de conseguir en Santiago en comparación con el azahar.

Preparación:

Como todo pan es un proceso largo y agotador, pero a pesar eso lo encontré fácil. Lo primero que hice, como indica la receta, fue activar la levadura. En un bol coloqué la levadura, la media taza de azúcar y el agua a 43 ° C para que quedara tibia y se activara sin problema. La receta indica que es importante esperar a que salga burbujas, ya que eso indica que está activa.

Mientras esperaba que la levadura se activara, fui exprimiendo el jugo de naranja y preparando el té de anís. Agregue al bol de la batidora la harina, la sal, seguido por el jugo de naranja, el anís y finalmente la mezcla de azúcar con levadura. Mientras esa mezcla batía poco a poco fui agregando las yemas y después dos huevos completos.

Dejé batiendo por un rato hasta que se viera una masa homogénea. Posteriormente, añadí la mantequilla en trozos, al final quedando una mezcla brillante y elástica.

Después vino la parte que requiere paciencia y dejé reposando la masa por casi dos horas donde creció el doble. Creo que para que creciera ayudó colocarlo en un recipiente alto. Finalmente, volví a amasar para quitarle los gases que se generan en el proceso de reposo.

Armado del pan muerto

Ahora vino la parte que pensé que iba a ser fácil, que no lo fue tanto. Armar los bollitos fue relativamente sencillo, pero advierto que la elasticidad de la masa la hacía un poco difícil de trabajar. Sobre todo para lo que no estamos acostumbrados a trabajar con pan.

A pesar de eso, logré armar aproximadamente 9 pancitos de tamaños parecidos. No obstante, esta fue la parte difícil, si no la decoración de los huesitos. Si hasta el momento la receta estaba saliendo bien, no advierte ni explica muy bien como hacer esa parte. Eso me llevó a interpretar mal como hacerlo. Después de hornear fue que me di cuenta (ya que la decoración se desarmó durante la cocción). También, lo comprobé después de una búsqueda rápida en YouTube.

Es parte de la experiencia y también de entender que a la primera no siempre nos va a salir bien las cosas.

El pan de muerto estuvo listo justo como indicaron las instrucciones. Después de precalentar el horno a 200 °C, metí los panes durante 15 minutos. Luego, bajé la temperatura a 180 °C para hornear por 20 minutos más. En mi experiencia es raro que las recetas acierten los tiempos. En este caso los panes quedaron perfectos justo en este tiempo y con un horno eléctrico.

Pan de muerto México
La mezcla de la naranja y azahar en el pan de muerto busca imitar el color y olor de la flor cempasúchil

Impresiones del pan de muerto

  • Es una receta laboriosa y es una forma de demostrar amor para los que ya no están.
  • Sentí que quedó ligero de aroma en naranja y anís, quizá por eso la recomendación principal es usar azahar.
  • La textura es genial, súper esponjoso.
  • Es un pan dulce muy rico y acompañado con chocolate caliente es simplemente maravilloso.
  • Es una muy buena receta, aunque tenía bajas expectativas, ya que venía de una página gubernamental. Lo único que para hacer las formas del pan recomendaría este video.

Artículos recomendados