Si buscas un plato reconfortante y nutritivo no hay mejor opción que la revithia, una sopa de garbanzos de Grecia que usualmente se come en invierno y representa de forma muy sencilla los sabores del mediterráneo.
Esta sopa de garbanzos es originaria de la isla de Sifnos y se conoce como la “sopa del domingo”, un lugar que ademáz según grecia.info es la sede del evento culinario más importante de las islas griegas, el Festival Gastronómico de las Cícladas, y presume de una importante tradición en la producción de cerámica de terracota.
De hecho la receta más tradicional de revithia se hace a fuego lento y en una olla de terracota. “El sábado por la noche, los ingredientes se ponían en una olla de barro llamada skepastaria o tsoukali. La revithia se colocaba entonces en el horno y debía cocinarse hasta que la mayor parte de los garbanzos se desintegrara en trocitos, o se convirtiera en una sopa aterciopelada”, explica la página 196flavors.
Pero no temer, para hacer esta receta en casa no se necesita la olla de terracota ni cocinar toda una noche, hay diversidad de versiones de esta sopa de garbanzos. Así lo afirma Sharon Brenner de Serious Eats:
“Fuera de casa, la revithia se encuentra sobre todo en tabernas y restaurantes informales de toda Grecia. Las formas de prepararlos varían considerablemente: algunas versiones presentan garbanzos enteros en un caldo ligero, aderezados simplemente con zumo de limón, aceite de oliva y, tal vez, una pizca de orégano. Otras son más espesas, con los garbanzos algo deshechos y una consistencia más parecida a una salsa; a veces se sirven en cuencos como plato principal y otras veces en plato llano, para comerlos con tenedor. Sea cual sea el estilo, la mejor forma de disfrutar esta sopa de garbanzos es acompañarla con un buen trozo de pan fresco para aprovechar hasta la última gota”.
En este sentido, probé este plato gracias a las indicaciones de The Plant Based School y My Greek Dish.
¿Cómo hacer esta sopa de garbanzos griega?
Lo mejor de esta receta es que todos los ingredientes son muy accesibles e incluso económicos, exceptuando el aceite de oliva. Es muy probable que la mayoría sino todos ya los tengas en tu despensa y nevera.
Ingredientes
- 2 cajas de garbanzo de 230 g ya cocidos.
- Aceite de oliva.
- 1 cucharadita de orégano.
- Una pizca de merkén.
- 3 zanahorias.
- Media cebolla grande morada.
- 3 dientes de ajo rallado.
- 1 media cucharadita de ajo en polvo.
- 1 cucharadita de curcuma.
- Huesos de pollo.
- Sal al gusto.
- 2 limones.
- Perejil fresco.
Preparación
- Piqué la cebolla en cuadritos, las zanahorias en rodajas e hice un sofrito.
- Luego de unos minutos agregué el ajo rallado, una cucharadita de orégano y la pizca de merkén.
- Agregué las 2 cajas de garbanzos sin la aquafava.
- Acto seguido, añadí 4 tazas de agua, los huesos de pollo, el ajo en polvo, sal al gusto, una hoja de laurel y la curcuma.
- Dejé cocinando por 20 minutos.
- Mientras cocinaba corté en forma muy pequeña el perejil.
- Después tomé dos cucharones de la sopa y las licué con el jugo de los dos limones y 3 cucharadas de aceite de oliva.
- La mezcla licuada la devolví a la sopa y dejé cocinando por unos minutos más.
- Cuando estuvo listo serví en un plato hondo y le puse por encima el perejil.

Conclusiones sobre la revithia
Me encantó, creo que se convirtió en una de mis nuevas sopas favoritas por su frescura y sabor entre ácido y salado. Siento que sería ideal para días cuando estás resfriado o con resaca.

